SCRIPTORIUM

Scriptorium


Notas a vuelapluma que no tienen la categoría de artículos, pero que tampoco merecen perderse (o quizá sí; el tiempo dirá). Un cuaderno de trabajo dentro de esta web, que contiene apuntes rápidos, esbozos de teoría, observaciones informales, etc. Pensamiento en voz alta, a veces simples divagaciones, que quizá puedan ser del interés de algún lector.
 
 
 
Onirium. Fantasía, terror y ciencia ficción | Entradas breves

 
 
[1] ¿Puede que todo empeño de comprender la realidad sea en el fondo una confesión de debilidad? Ciertamente, el ser humano pretende, a través del conocimiento, controlar sus circunstancias; no existe un conocimiento desinteresado, por lo menos no a largo plazo. La propia curiosidad ya es un rasgo adaptativo. Necesitamos saber para sobrevivir, para ser competitivos, y eso por más que ese afán pueda sublimarse extraordinariamente y, con las necesidades cubiertas y la vida asegurada, se llegue a olvidar el propósito último tras el conocer. Pero, por más que lo olvidemos, sigue ahí, impulsando a otros, generación tras generación; de hecho, eso que está bajo el impulso al saber es lo que homologa sus resultados: tiene que ser útil, aplicable de alguna forma. De una absoluta no aplicabilidad no tendría sentido decir que fuera "verdadera". Por otro lado, un ser que estuviera plenamente por encima de toda preocupación, de toda menesterosidad (¿Dios?), no necesitaría saber nada. No pensaría, ni querría conocer. ¿Para qué? Donde no hay problemas que resolver no surge la inteligencia, que es siempre (como la curiosidad, de la que es hermana) una característica adaptativa. El anhelo de comprensión, la búsqueda de explicaciones, es la medida de lo que no somos, de nuestras aspiraciones insatisfechas; el ideal sobre el que medimos nuestras deficiencias y nuestra insatisfacción. Por eso, lo que valdría para un hipotético ser todopoderoso, irónicamente vale también para los seres humanos más elementales, aquellos tan inconscientes de sí mismos, tan volcados en la pura exterioridad inmediata (como los propios animales), que no quieren saber nada. [3/9/2021]